La Presidencia del Consejo de Ministros, a través de la Secretaría Ejecutiva de la CMAN, programó la entrega de 60 obras del Programa de Reparaciones Colectivas, en los departamentos de Ayacucho, Huánuco, Huancavelica, Junín, Apurimac y Cusco, a un número similar de comunidades campesinas y nativas afectadas por la violencia ocurrida en el período 1980 – 2000.
De esta manera, el Programa de Reparaciones Colectivas, que a la fecha registra 162 obras entregadas a sus beneficiarios, reafirma el compromiso del Gobierno del Presidente Alan García con el reconocimiento de la dignidad de las poblaciones altoandinas y selváticas que sufrieron la violencia durante los años del terrorismo.
Un centro de producción de cuyes en Quispillacta, Chuschi; la instalación de pastos y mejoramiento de ganado vacuno para la producción de leche en Hualla, Fajardo; la implementación de la producción de truchas en Orccohuasi II, Huanta; la construcción y equipamiento de un centro de cómputo en Uchu, Huamanquiquia; la instalación de un centro de reproductores de alpacas en Acombambilla, Huancavelica; un centro de acopio para productos agrícolas en la comunidad nativa de Camantavishi, Río Tambo, Satipo; así como obras de agua potable en Pucacolpa Huarcatán y Huallhua, en Ayahuanco, e infraestructura educativa y agua potable en Corazón Pata y Canayre, en Llochegua, son algunas de las obras a entregarse a las comunidades beneficiarias durante este mes.
En la ejecución de estos proyectos se ha contratado la mano de obra de los propios comuneros, con acceso preferencial a los deudos de las víctimas directas.
Las unidades ejecutoras de los proyectos han sido los gobiernos locales, quienes formularon los proyectos previamente elegidos por las propias comunidades. Las obras se hicieron posibles en virtud del financiamiento de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Cabe mencionar, que la Secretaría Ejecutiva de la CMAN acompaña estos procesos brindando asistencia técnica a los gobiernos locales y desarrollando capacidades de control en las comunidades beneficiarias, a fin de garantizar el buen uso de los recursos.