La CMAN aprobó la incorporación de quinientos (500) nuevos centros poblados afectados por la violencia ocurrida entre los años 1980 – 2000 en el Programa de Reparaciones Colectivas del Plan Integral de Reparaciones que impulsa la Presidencia del Consejo de Ministros desde el año 2007. El nuevo listado incorpora a 160 centros poblados del departamento de Ayacucho, 80 de Huánuco, 70 de Junín, 65 de Huancavelica, 50 de Apurimac, 30 de San Martín, 15 de Pasco, 10 de Puno, 10 de Ucayali y 10 de Cusco.
Con estas incorporaciones el ámbito de intervención del Programa de Reparaciones Colectivas se amplía a mil cuatrocientos tres (1403) centros poblados afectados por la violencia durante los años del terrorismo.
ÉNFASIS EN EL VRAE Y EL ALTO HUALLAGA
Las nuevas incorporaciones acentuarán la intervención del Programa en poblaciones ubicadas en zonas extremadamente rurales y que presentan altos índices de concentración de violaciones individuales, arrasamiento, desplazamiento forzoso, quiebre o resquebrajamiento de la institucionalidad comunal, pérdida de infraestructura familiar y/o pérdida de infraestructura comunal.
Por ejemplo, en la zona del VRAE se han incorporado a ciento un (101) centros poblados más, haciendo ahora un total de doscientos cincuenta y un (251) los centros poblados coberturados por el Programa. Entre las nuevas comunidades de éste ámbito figuran diez del distrito de Chungui, en la zona denominada “oreja de perro”, donde destaca la comunidad de Oronccoy que habría sufrido la pérdida fatal de ciento noventa y dos comuneros, ciento un asesinados y noventa y un desaparecidos.
En la provincia de La Mar se han incorporado también a siete comunidades del distrito de Anco, siete de Ayna, siete de Santa Rosa y seis de Tambo. El listado incorpora también a siete comunidades de Ayahuanco, seis de Sivia, seis de Llochegua y cuatro de Santillana -entre estas últimas, dos comunidades más del caso Putis (Cayramayo y Sayhua Llamanniyocc)-, todas en la provincia de Huanta.
El nuevo listado refuerza también la presencia del Programa de Reparaciones Colectivas en la selva central, en comunidades mayoritariamente nativas, incorporando, por ejemplo, a veintiocho comunidades de la provincia de Satipo: siete de Rio Tambo, siete de Mazamari, siete de San Martín de Pangoa, tres de Rio Negro, tres de Pampa Hermosa y una de Coriviali.
El Programa también consolida su intervención en el valle del Alto Huallaga incorporando, por ejemplo, a diez centros poblados más en el distrito de Monzón, provincia de Huamalíes, ocho en el distrito de Crespo y Castillo, provincia de Leoncio Prado, y cinco en el distrito de Cholón, provincia de Marañón, todos en la Región Huánuco. Asimismo, esta programación ha incrementado el número de beneficiarios del Programa de Reparaciones Colectivas en la Región San Martín incluyendo a treinta nuevos centros poblados afectados por la violencia.
RETORNO DE DESPLAZADOS
Considerando la creciente tendencia de elección de proyectos productivos como acción de reparación colectiva, la incorporación de estas nuevas localidades como beneficiarias del Programa también estimulará el retorno de familias desplazadas por la violencia a sus comunidades de origen, pues en su implementación y funcionamiento estos proyectos tienen previsto generar fuentes de trabajo e ingresos para los directamente afectados.